¡EL BORREGO DEL 061!

Son las 5 y ventisiete de la madrugada y un tremendo golpe me ha despertado de mi sueño sofalero. Salgo corriendo y en medio del pasillo me encuentro a mi suegra tendida en el suelo sin casi poder articular palabra y sin poder moverse. Intento levantarla pero me resulta imposible pues ella no se puede mover debido al cansacio que lleva acumulado en su cuerpo por todas las noches que lleva sin dormir con los dichosos vértigos. Subo a nuestro piso, llamo a mi marido de la manera menos alarmista posible y entre los dos la incorporamos para seguidamente tumbarla en la cama donde cae debilitada, cómo he dicho anteriormente, por el tremendo cansancio. Le preguntamos si le duele algo pero en principio no parece que se haya roto nada. Mi marido y yo nos miramos. Son las 6 menos veinte de la mañana y aquí estamos mi marido, yo, nuestra perrita Sabrina, el canario Tito y mi suegra. Ayer pasó UN BORREGO, UN ZOPENCO, UN BURRANCO, UN CERNÍCALO, vamos UN ANIMAL SIN CONOCIMIENTO por nuestra casa. Llamé al 061 porque mi suegra se ahogaba y no podia casi respirar, motivado seguramente por todo el estado nervioso que padece desde hace años. Abro la puerta y me veo aquel bicho con chaleco florescente, ¡muuuu, muuuu! cómo los miuras pues igual. Negro, bragao, avanza no sin antes ser embestido por Sabrina que le dedica unos cuantos ladridos de recibimiento. Lo que se produce a continuación merece ser analizado detenidamente. Mala baba llevaba el tio, le salia humo por la nariz cómo los toros cuando salen del burlaero. No hablaba solo bramaba y cuando ya se relajó un poco, eran monosílabos lo único que salia de su boca. Yo lo miraba no sin antes contar hasta cuarenta para no soltarle una de las mias o cómo último recurso echarle la "máquina de matar" que tenia al lado deseosa de pegarle otro bufido de los suyos. Reconozco que algún mordisco si me hubiera gustado que se hubiera llevado en toda la pierna por ANIMAL. – ¿Y si se pone peor?- llaman al médico de cabecera. ¡Imbécil, y te lo dice con una media sonrisa que le hubiera estampado en la cara la carpeta que llevaba!. Estuvo más tiempo rellenando el justificante de visita que reconociéndola, bueno eso de reconocerla…. ejem ejem. Y ahora analizándolo bien… ¿y si era un tio de la calle que se habia encontrado un maletín y un chaleco florescente del 061?.

                                                                                                  

 

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